Aprendiendo a ser Mamá.

miércoles, 20 de julio de 2011

Las Pataletas

Las pataletas suelen convertirse en un comportamiento frecuente entre los dos y tres años de edad, los niños reaccionan con pataletas como medio para conseguir algo que no pudieron conseguir con palabras, exteriorizando sus deseos con rabia y frustración, es prácticamente una imposición que el niño nos quiere hacer. Los padres deben de tener mucho cuidado para enfrentar esta conducta porque deben conseguir manejarla para no ceder ante ellas, y evitar que ocurran.
No todos los niños tienen pataletas, algunos las tienen algunas veces, otros todas las veces, algunos tienen pataletas de mucha intensidad y otros no, depende mucho del carácter del niño y de la educación recibida. Las más comunes son llorar, gritar, patear, manotear, tirarse al suelo, aferrarse a algo, etc. Lamentablemente no se pueden suprimir, pero si se pueden controlar disminuyendo su frecuencia, así como su intensidad hasta conseguir que el niño madure y aprenda otras formas aceptables de expresar lo que no pueden hacer o pedir lo que quieren. Para ello se debe enseñar al niño a expresar sus sentimientos de manera adecuada para que aprendan a manejarlos.


CUANDO SE PRODUCEN

Normalmente los niños hacen pataletas cuando están con sus padres o con personas íntimamente relacionadas con ellos (como la persona que lo cuida o familiares que viven con el niño), justo en el momento en que están más ocupadas y no pueden darle atención al niño.
• Ante una negativa.
• Para expresar disconformidad.
• Para expresar frustración.

CAUSAS DE LAS PATALETAS

• Llamar la atención, cuando la persona que lo cuida o sus padres están ocupados y no pueden darle toda su atención
• Poner a prueba las órdenes emitidas por los padres, cuando quieren algo que les han prohibido
• Cuando les es difícil o no pueden controlar sus emociones, al estar enfermo, ansioso, molesto, cansado, etc.
• No ser tolerante al enfrentar tareas o actividades superiores a sus capacidades y reaccionan molestándose o frustrándose.
• No ser tolerante con sus compañeros generando discrepancias entre los niños que no podrán resolver con palabras desatándose la pataleta.

COMO ACTUAR ANTE ESTA CONDUCTA

Los padres debemos observar cuáles son los momentos o escenarios críticos en los cuáles el niño tiende a hacer pataletas basadas en la intolerancia, estar atentos a estas circunstancias y tratar de ayudar al niño a manejar la situación y no perder los papeles, no se trata de hacer el trabajo con él, ni de solucionarle su problema, sino darle ideas, decirle que sí puede, darle una pequeña ayuda. En el caso de las pataletas basadas en rebeldía o capricho, se debe hablar con el niño, haciendo que se calme y explique lo que quiere, y de igual manera nosotros explicarle con ejemplos por qué las cosas no pueden ser como ellos quieren. En general se deben tomar las siguientes consideraciones:

EVITAR LA VIOLENCIA, tanto física como verbal, el gritarlos o golpearlos sólo conseguirá que dure más tiempo la pataleta, es como echar más leña al fuego. Si usted los asusta o golpea fuertemente, es probable que la pataleta cese, pero será sólo debido al miedo que le impusimos, lo cual es perjudicial para el niño.

CAPTAR SU ATENCION, tratar de captar su atención agarrándolo por los hombros y mirándolo directamente a los ojos y hablarle tranquilamente explicándole que su actitud es equivocada y que no conseguirá nada con ello.

IGNORAR AL NIÑO, si no logramos captar su atención se debe ignorar al niño puesto que el objetivo de la pataleta es llamar la atención, dejarlo solo si es posible, si no tiene público dejará de actuar porque la pataleta dejará de tener sentido y finalizará el comportamiento.
SACAR AL NIÑO, si nos encontramos en un lugar público debemos sacar al niño a un lugar tranquilo donde trataremos de captar su atención de lo contrario lo dejaremos (con supervisión) para que tenga tiempo para calmarse.
SER COHERENTE, si ponemos reglas y límites no podemos ceder

NO CEDER, si nos dejamos llevar por la compasión o la desesperación, o porque nos preocupa que el niño esté así y terminamos cediendo a su voluntad, lograremos que el niño aprenda que por medio de las pataletas consigue lo que él quiere, manipulándonos a su antojo. Nunca se debe ceder ante una pataleta, esta conducta es inaceptable.

HABLAR CON EL NIÑO una vez que el niño recupere su control debemos conversar con él, explicándole que su comportamiento fue inapropiado, que no conseguirá nada haciendo una pataleta, si el niño mostrara arrepentimiento se debe elogiar su actitud y animarlo a seguir superándose.
Si el niño logra mejorar su conducta, disminuyendo sus pataletas en frecuencia e intensidad mostrándose en capacidad de auto controlarse ante una situación que en otro momento hubiera sido causa de pataleta, se debe elogiar su logro, incentivándolo a seguir haciéndolo. Resalte que cuando él no tiene pataletas ustedes pueden compartir más tiempo juntos yendo a pasear, en la casa, de compras, etc.

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