Aprendiendo a ser Mamá.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Niños hipertónicos, hipotónicos y armónicos


Hipertónicos (con tono muscular alto)
Son más activos, más propensos a irritarse y les cuesta relajarse. Hay que descartar que la causa sean gases, cólicos debidos a la inmadurez del sistema digestivo o enfermedades. Se despiertan temprano y lloran si no se los saca inmediatamente de la cuna. Precisan contacto físico y que los tranquilicen.
Asimismo, hay que hablarles en un tono de voz bajo y pausado. Canciones, música relajante y masajes delicados son las mejores recetas. Debemos evitar ruidos en su habitación, que debe ser tranquila (los colores rosa, salmón o celeste relajan), con amplitud de espacio, pocos estímulos y una temperatura cálida. Siempre debemos tratarlos con suma delicadeza y transmitirles calma.
Cuando lloran, hay que acudir a consolarlos con rapidez para que su sistema nervioso no se sobreexcite. Si la mamá es nerviosa, conviene que el papá se encargue con frecuencia de las tareas que resulten más estresantes a lo largo del día.
Hipotónicos (con tono muscular bajo)
Muy tranquilos y relajados, necesitan estímulos que favorezcan el desarrollo de su psicomotricidad (hay que prevenir el riesgo de que, en el futuro, estos niños teman enfrentarse con los obstáculos y se vuelvan inseguros). Es aconsejable tomarlos frecuentemente en brazos para que empiecen a conocer el mundo y no dejarlos acostados mucho tiempo.
Armónicos
Presentan el equilibrio entre estados de relajación y actividad. Son los que suelen estar casi siempre alegres y muy despiertos; se adaptan con facilidad a diferentes ambientes. En este caso tampoco debemos descuidar una estimulación adecuada así como un trato que les transmita calma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada